Problemáticas familiares en Colombia

La familia en Colombia está al borde del abismo. Mientras se transforma para ponerse a tono con los nuevos cambios sociales y económicos del país, transita por la cuerda floja de la inestabilidad de pareja, al tiempo que los hijos se asoman a la hondura de la pobreza, menor acceso a la educación o mayor riesgo de enfermedad.Lea también: Pobreza y desnutrición, raíz de otros males de la crisis familiar. Esta lectura se desprende del estudio Mapa Mundial de la Familia 2014, realizado por las entidades Child Trends, Social Trends Institute y ocho universidades del mundo, incluida la de La Sabana por Colombia.La investigación analiza indicadores de 49 países, incluido Colombia. Y su croquis no es el mejor: El 55 % de los niños del país viven con adultos diferentes a sus padres, haciéndolos vulnerables a la violencia, hacinamiento y abusos. Un 11 % viven sin sus dos padres. El 84 % de los bebés nacen de madres solteras y es el país donde más crece la unión libre (35 %) y cae el matrimonio (19 %).Y toda esta inestabilidad familiar, golpea a los hijos. “Tenemos las tasas más altas de niños que viven sin sus dos padres (solo superada por algunas naciones africanas), la de gente que menos se casa y de bebés que nacen fuera del matrimonio”, resume Pablo Andrés Salazar, profesor del Instituto de La Familia de la Universidad de La Sabana e investigador por Colombia. ¿Cómo impacta esto a la sociedad? Con la separación de los padres, habrá menos ingresos familiares y se reflejará en más desnutrición y menos crecimiento, más enfermedades y menor acceso a la educación; más desprotección y menos cuidadores. Y lo más grave, menos afecto para un normal desarrollo sicosocial.“La menor proporción del mundo de parejas que se casan, sea por una iglesia o por lo civil, indica una mayor vulnerabilidad para los niños porque tienen una mayor probabilidad de que vean a sus padres separados”, indica Salazar. Igualmente señala que diversos estudios muestran cómo se reducen los recursos económicos que tienen los niños cuando la unión de la pareja se va al traste. “Dicho de otra manera más simple: la separación y el divorcio empobrecen”, sentencia.En cambio, los niños que viven con ambos padres, van a tener redes de apoyo más sólidas, como las de su familia extensa, materna y paterna. “Los niños que tienen una vida más estable presentan mejores rendimientos académicos y desarrollos en su socialización, en lo sicosocial y en lo sicoafectivo”, afirma Salazar.No significa que a un niño o niña, aclara, que viva solo con el padre o la madre, necesariamente le va a ir mal. Los sicólogos en el informe aclaran que la estabilidad puede resultar beneficiosa para los niños cuando sus progenitores disfrutan de relaciones sanas y armónicas, pero perjudicial si por el contrario son muy conflictivas. De hecho, la violencia intrafamiliar contra la mujer es de los mayores motivos de separación de parejas. Para la psicóloga Victoria Cabrera, profesora del Instituto de la Familia de la Universidad de La Sabana, lo importante es que la nueva estructura familiar que se está consolidando tenga una funcionalidad tal, que contribuya al crecimiento y desarrollo armonioso de quienes la integran. “Lo importante es que esos lazos familiares sean cada vez más sólidos, más estables, con un vínculo afectivo más fuerte, de tal manera que cuando se presente una adversidad, las personas cuenten con esa persona de la familia que la apoya y que impide que se sienta solo”, sostiene.Separaciones, en alza La psicóloga Victoria Cabrera menciona que una de las causas de tanta separación es que la gente no quiere asumir sus responsabilidades familiares. “Para evadir el compromiso que implican los vínculos familiares, pretenden buscar otra organización con nuevos vínculos afectivos abandonando los previos”, sostiene como causa de tantos hogares uniparentales (con solo madre o padre).Otros casos obedecen al conflicto que vive Colombia, hay papás que mueren previamente, o se tienen que desplazar a trabajar a otras ciudades.Les pasa a doce adolescentes que albergan y sostienen los frailes de la Comunidad Católica Luz de Cristo en el Hogar San José del barrio Alfonso Bonilla Aragón. A uno la guerrilla le asesinó la mamá. A otro, el padrastro e